La revolución de mi vida profesional se llama iPad Pro

Comenzaré diciendo que yo era una de esas escépticas anti apple que defendía a capa y espada el mundo Android y pensaba que la compra del iPad no iba a influir demasiado en mi manera de trabajar. Nada más lejos de la realidad: este aparatito se ha convertido en una extensión de mí misma y se ha ganado, con creces, un sitio en mi mochila.

Muchos de vosotros os preguntaréis qué tipo de cosas puedo hacer con el iPad que antes no hacía con el móvil o el portátil y por eso he preparado una pequeña lista en la que resumo qué saltos cualitativos ha dado mi vida profesional gracias a la tablet.

En primer lugar debo indicar que trabajo con un iPad pro 11″   por lo que el tamaño sí es importante. Sin ser tan aparatoso como el de 12,9″ me permite usarlo como si se tratara de un pequeño portátil con la comodidad de poder llevarlo en el bolso o en la cartera. Su peso (468gr.) lo hace ideal para llevarlo contigo a todas partes. Añadiéndole un teclado bluetooth, se pueden llevar a cabo la mayoría de las tareas que requiere el día a día. Si lo comparo con el mac book pro, me aporta ligereza y la posibilidad de usar la cámara al mismo tiempo que redacto las publicaciones, haciendo mucho más dinámica la creación de contenidos para redes sociales.

Otra de las funcionalidades que me resultan útiles es la pantalla compartida, que permite usar dos aplicaciones a la vez, sin que el rendimiento de la máquina se resienta, lo que aumenta la productividad. Además, los gestos que permiten pasar de una aplicación a otra facilitan mucho el flujo de trabajo.

Esto se une a que la nueva actualización del sistema operativo para el MacBook, Catalina, permite operar con el iPad como si fuera una pantalla más, pudiendo utilizarlo como si se tratara de una tableta gráfica, con comandos especiales y atajos muy interesantes para algunas aplicaciones de escritorio, como el Ilustrator. Esta funcionalidad se enriquece mucho más con el apple Pencil de segunda generación, la verdadera razón por la que compré el iPad. Como amante del lettering y el diseño, las posibilidades que da el lápiz de apple son impresionantes.

Por otro lado, gracias a la tablet me he reconciliado con el consumo de contenidos audiovisuales y el iPadse ha convertido en mi dispositivo favorito para ver series y películas, además de para leer, gracias a la aplicación de kindle.

En definitiva, una serie de funcionalidades que todavía estoy descubriendo y a las que creo que se puede sacar mucho partido, sobre todo si te apoyas en aplicaciones especialmente diseñadas para trabajar con el ipad tanto para diseño, retoque fotográfico y edición de vídeo, tema del que hablaré un artículo específico.